¿En qué estamos?


En 2020 El Plan Estratégico Institucional de ANLA a 2030 incorporó una meta, referente a “Número de proyectos, obras o actividades competencia de la ANLA que a partir de 2020 incluyen obligaciones de cambio climático en los instrumentos de manejo y control ambiental”. Esta meta es consistente con el proceso de actualización de la Contribución Determinada a nivel Nacional presentada por Colombia y que se compromete en el marco del Acuerdo de París a la reducción del 51% de las emisiones a 2030. Con respecto a este ejercicio, a 2020 se tienen 23 proyectos en los cuales se ha incluido consideraciones de cambio climático en el instrumento de control y seguimiento ambiental de los sectores de hidrocarburos, minería y energía. Esperando así, avanzar en los próximos años en  proyectos de infraestructura, agroquímicos y proyectos especiales.

 

 

Mitigación

Selección de opciones menos carbono intensivas Inventario de emisiones, medidas de reducción de emisiones y análisis costo beneficio

Adaptación

Evaluación de vulnerabilidad y riesgo frente a las amenazas de origen climático y la definición de posibles respuestas de adaptación

 

 

Portafolio de buenas prácticas para el cambio climático


Ya esta disponible para su consulta la publicación de buenas prácticas de cambio climático para proyectos, obras o actividades objeto de licenciamiento. A continuación te contamos un poco más.

El cambio climático es una realidad global, y esta realidad supone la aparición de nuevos escenarios que afectan a todos los sectores de la economía, y especialmente la aparición de nuevos desafíos para la planeación y ejecución de proyectos de interés nacional.  

En este sentido, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -ANLA, ha venido estructurando una estrategia para fortalecer la planeación y ejecución de proyectos, obras o actividades sujetos a licenciamiento ambiental de competencia de la entidad, con el fin de incorporar consideraciones de cambio climático que contribuyan al desarrollo bajo en carbono y resiliente al clima, en línea con los desafíos de la Política Nacional de Cambio Climático, la Ley de Cambio Climático y las iniciativas sectoriales como el Plan Integral de Cambio Climático del Sector Minas y Energía.

Es por ello, que el presente documento contiene un portafolio de buenas prácticas en mitigación de gases efecto invernadero y adaptación al cambio climático en la ejecución de los proyectos, obras o actividades objeto de licenciamiento ambiental por parte de esta Autoridad. Con ello, conducir a una mejor consideración del cambio climático en las decisiones y en el mejoramiento de la sostenibilidad ambiental de los proyectos en territorio.

Las buenas prácticas incluidas en este portafolio proporcionan un panorama de algunas iniciativas exitosas de actores en diferentes sectores, y en diferentes niveles de complejidad, para demostrar qué está funcionando bien y qué podría funcionar en otros proyectos. Para efectos del presente portafolio se presentan buenas prácticas identificadas para los diferentes tipos de proyectos, obras o actividades objeto de licenciamiento ambiental a partir de fuentes nacionales e internacionales que pueden ser un referente para contribuir al desarrollo bajo en carbono y resiliente al clima.

Los ejemplos presentados en este portafolio no reflejan la totalidad de las medidas que han sido catalogadas, ni reflejan la escala completa de las actividades que se llevan a cabo en mitigación y adaptación al cambio climático. Sin embargo, presentan una gama de oportunidades de gestión al respecto que en muchos casos están alineadas con incentivos tributarios. En el caso de adaptación, muchas de las medidas requieren la generación de alianzas voluntarias con otras entidades del orden regional o local con el animo de reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático tanto del territorio como del proyecto, obra o actividad.

La aplicación sistemática de estas prácticas permitirá considerar opciones frente a los riesgos, reducción de emisiones de gases efecto invernadero, así como emprender las acciones necesarias para mantener los ecosistemas locales, y dar los pasos necesarios para garantizar el éxito ambiental y reducir la vulnerabilidad a los efectos de la variabilidad y el cambio climático a corto, mediano y largo plazo. Estas buenas prácticas sugeridas, hacen parte de la estrategia de gestión de conocimiento que la entidad viene implementando, con el ánimo de proponer acciones para mejorar el desempeño ambiental de los proyectos y sectores productivos del país.

 
 

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