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Imagen de Zona de costera en Coveñas, Sucre

ANLA otorga licencia ambiental para obras de mitigación y protección costera en Coveñas, Sucre

  • Las obras recuperarán al menos 10 metros de frente de playa en los barrios Punta Piedra y Coveñitas, protegiendo la economía turística y los servicios ecosistémicos del Golfo de Morrosquillo.
  • El proyecto aplicará un modelo de economía circular al reutilizar el 100% del material de demolición de las estructuras antiguas, eliminando la necesidad de habilitar botaderos o acopios externos.
  • La ANLA impuso la obligación de formular un plan integral de cambio climático para evaluar la resistencia de las estructuras frente al futuro ascenso del nivel del mar.

Bogotá, 10 de julio de 2026. Con el objetivo de frenar el avance del mar y proteger a la comunidad de la erosión costera, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgó licencia ambiental a un megaproyecto para la región. Se trata de la “Construcción de estructuras de protección para la prevención y mitigación de los efectos causados por la erosión costera en el sector Primera Ensenada del municipio de Coveñas, departamento de Sucre”, cuyo solicitante es la Gobernación de Sucre.

La erosión costera es un proceso natural y progresivo en el que el mar, impulsado por el oleaje fuerte, las corrientes y los vientos, arrastra la arena y los sedimentos de la playa más rápido de lo que la naturaleza puede reponerlos. En Coveñas, este fenómeno se ha acelerado debido al cambio climático y al aumento del nivel del mar, provocando que la costa retroceda, las playas se vuelvan cada vez más angostas y se ponga en riesgo tanto la infraestructura turística como las viviendas de las comunidades locales.

Con esta decisión, la autoridad ambiental responde a una problemática que ha venido deteriorando la franja litoral, con el objetivo de beneficiar directamente a los barrios Punta Piedra y Coveñitas. Al recuperar el frente de playa y contribuir a la protección de la infraestructura turística, se busca preservar las actividades socioeconómicas y los servicios ecosistémicos asociados al Golfo de Morrosquillo.

El proyecto, que ocupa un área de 7,8 hectáreas, tiene como objetivo prevenir y mitigar los procesos de erosión costera mediante la implementación de obras de ingeniería que permitan recuperar y estabilizar

la línea de costa y reducir el déficit sedimentario que afecta la zona. Para ello, se autorizó la construcción y repotenciación de ocho espolones tipo enrocado en el sector Primera Ensenada, de los cuales seis reemplazarán estructuras existentes que ya se encuentran deterioradas.

Ubicación y área de influencia del proyecto.

ubicacion costera Covenas Sucre

Estas obras se complementarán con un esquema de regeneración artificial de playa mediante el aporte de arena que permitirá recuperar al menos 10 metros de frente costero. Además, se contempla la reutilización integral del material proveniente de la demolición de los espolones que ya no funcionan, aplicando un modelo de economía circular que evita la generación de excedentes y la necesidad de sitios de acopio o disposición externa.

Para la evaluación del proyecto, el equipo técnico de la ANLA analizó detalladamente las condiciones climáticas e hidrodinámicas del sector, tales como el oleaje, el nivel del mar, las corrientes y el balance sedimentario, así como los impactos que las obras de preconstrucción, construcción y desmantelamiento de infraestructura temporal podrían generar sobre los medios abiótico, biótico y socioeconómico del área de influencia. Como resultado de este riguroso análisis, la entidad estableció un conjunto de medidas de manejo ambiental de obligatorio cumplimiento para garantizar el adecuado control de los impactos durante la construcción y operación de las obras estructurales.

Dentro de estas medidas ambientales, el titular deberá implementar programas para el manejo y disposición de materiales de construcción y demolición, así como de residuos peligrosos y no peligrosos, priorizando el aprovechamiento del material pétreo dentro del mismo proyecto. Asimismo, se exigirá el control de emisiones atmosféricas y ruido, el manejo del recurso hídrico frente a posibles retrocesos puntuales de la línea de costa, y la protección de las especies de flora.

En el componente de fauna terrestre e hidrobiota, se ejecutarán programas de ahuyentamiento, rescate y reubicación, incluyendo de forma específica a los invertebrados sésiles que viven permanentemente adheridos a un sustrato marino o asociados a las estructuras rocosas existentes.

A nivel social, se desarrollarán programas de información y atención a la comunidad y autoridades locales, sensibilización sobre el uso del espacio público, gestión de la accesibilidad y seguridad de la población, junto con la capacitación obligatoria al personal vinculado a las obras.

Finalmente, la ANLA impuso obligaciones específicas para reforzar el seguimiento ambiental continuo, entre ellas la presentación trimestral de Informes de Cumplimiento Ambiental y la formulación de un plan integral de gestión de cambio climático que incluya la cuantificación de emisiones de gases de efecto invernadero con sus respectivas acciones de mitigación y adaptación. De igual forma, el proyecto deberá incorporar un análisis del desempeño de las estructuras de protección frente a escenarios de ascenso del nivel del mar y eventos climáticos extremos.

Con la expedición de esta licencia y bajo el liderazgo de su directora general, Irene Vélez Torres, la ANLA impulsa un licenciamiento ambiental responsable con el territorio y las comunidades, garantizando que existan medidas claras de prevención de posibles desastres y mitigación de impactos. Asimismo, la entidad reafirma su compromiso con las comunidades costeras que enfrentan los efectos de la erosión y el cambio climático, asegurando que la infraestructura de adaptación se desarrolle con criterios técnicos estrictos, sostenibilidad ambiental y bienestar en el territorio.

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