- De acuerdo con los monitoreos, la Autoridad identificó una diferencia creciente entre caudales de entrada y caudal total descargado de la Hidroeléctrica Urrá I.
- Al 14 de febrero de 2026, el nivel del embalse se mantiene alrededor de 130,5 msnm, superando por 2 metros la cota de rebose vigente (128,5 msnm).
- La ANLA advierte que, en caso de un incremento en las lluvias y a los aportes del embalse, los caudales de descarga aguas abajo aumentarían generando un potencial riesgo de inundaciones.
Bogotá. 14 de febrero, 2026. La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) informa que en las últimas 24 horas se ha evidenciado un aumento significativo del caudal entrante en la Hidroeléctrica Urrá (Córdoba). El caudal inicial, medido a las 5:00 a.m. de este sábado 14 de febrero, fue de 485 m³/s, incrementándose hasta alcanzar 823 m³/s al cierre del período de monitoreo, lo que representa un incremento de aproximadamente 69 %.
El Grupo de Regionalización y Centro de Monitoreo (SIPTA) identificó que durante este mismo periodo, el caudal total descargado presenta un ajuste gradual, pasando de 644 m³/s a alrededor de 653 m³/s. Dicho comportamiento sugiere una acumulación progresiva en el embalse y genera una diferencia creciente entre entradas y salidas, como lo representa la siguiente gráfica.

Con base en la información de operación del embalse de Urrá I, se evidencia que durante los últimos 14 días el proyecto ha operado bajo una condición excepcional y por fuera de la normalidad, caracterizada por descargas continuas a través del rebosadero. Al 14 de febrero de 2026, el nivel del embalse se mantiene alrededor de 130,5 msnm, aproximadamente 2 metros por encima de la cota de rebose vigente (128,5 msnm), lo que configura una situación de contingencia operativa asociada a la evacuación permanente de volúmenes y no a una operación regular de amortiguación de crecientes.
El balance volumétrico para el día de hoy indica una pérdida neta aproximada de 3,3 millones de metros cúbicos. Sin embargo, esta condición operativa no permite la recuperación de volumen de espera o de vacío en el embalse, limitando su capacidad de amortiguación frente a nuevas crecientes. En consecuencia, ante un eventual incremento en las lluvias y en los aportes al embalse, se produciría un aumento directo de los caudales descargados aguas abajo, con potencial incremento del riesgo por inundaciones.
La ANLA, bajo la dirección de Irene Vélez Torres, continúa el monitoreo exhaustivo y detallado de la operación de todas las hidroeléctricas bajo la competencia de la Autoridad, garantizando así la disponibilidad de información oportuna que permita, a la empresa y entidades nacionales y locales, actuar con diligencia ante un posible agravamiento de la emergencia en el departamento de Córdoba.


